domingo, 29 de agosto de 2010

Cómo olvidar a una mujer


Luego de realizar un exhaustivo trabajo de campo durante los últimos tres o cuatro años he decidido publicar esta especie de guía o manual para todos aquellos que se vean en esta penosa situación.
Inicialmente creía que este proceso no demandaba más que voluntad de olvidar y la indispensable ausencia de la mujer a olvidar, sin embargo, a lo largo del estudio y al ver la realidad actual de nuestra sociedad decidí incluir algunos medios de comunicación y herramientas tecnológicas actuales, llámese celular, computadora y lo más importante las redes sociales y servicios de mensajería.

ETAPA 1 (DESGARRO)

Por diferentes razones, ya sea infidelidad, aburrimiento, desamor o simplemente no te hacen caso pues huevón, te rompen el corazón.
Debido a esa rotura, a ese desgarro cardíaco en el 90% de los casos es muy probable que se presente llanto en cantidades industriales, por esa razón se recomienda consumir agua en abundancia para evitar la deshidratación y continuar con el llanto durante toda la etapa 1(es vital).
Es común que el cuerpo reaccione con impulsos incontrolables, estos impulsos pueden presentarse camuflados como necesidades. Normalmente se presentan en la necesidad de permanecer conectado en el Messenger o de revisar el Facebook de la susodicha en intervalos de diez minutos aproximadamente (por si se conecta o hace algo con su vida, algo de lo que tú no te has enterado)
Los cambios de estados y nicks tanto en Messenger como en Facebook producen irritabilidad, y depresión.

A esto se le conoce como Síndrome del stalker.

ETAPA 2 (AUTODEFENSA)

En esta etapa el organismo pide a gritos defensas y al no estar acondicionado para producir leucocitos o endorfinas en estos casos empieza a producir odio (no se ha llegado a identificar cómo lo logra)
Muchos sujetos alegan haber sentido indiferencia en esta parte, pero con una imagen tamaño carné de la amada se logró comprobar que la indiferencia es fingida en el 100% de los casos y la foto tamaño carné guardada en la billetera u bolsillo también en el 100% de los casos.

NOTA: Se ha identificado que en muchos casos esta etapa se inmiscuye en otras etapas del proceso, no obstante, se ha colocado en el lugar en el cual la mayoría de personas la padece.

ETAPA 3 (REALIDAD)

La etapa tres normalmente es activada al ver un posible flirteo de la amada con otra persona(comúnmente via Facebook) o en el peor de los casos en vivo y a colores.

Luego del hecho el cerebro cambia todas las conexiones que ha adquirido a lo largo del tiempo que estuvo con la amada y sobre todo las conexiones que obtuvo desde que inició el proceso y concluye en el mensaje “ NO HAY POSIBILIDADES CON ELLA”

IMPORTANTE: el mensaje no es categórico, el ser humano es tan dichoso (estúpido) que lo último que pierde es la esperanza.

A continuación el odio se ve reemplazado por resignación y sensatez, lo que origina momentos de lucidez únicos en todo el proceso.
Se procede a eliminar a la amada del Facebook para no sufrir más, para superar el Síndrome del stalker. Seguidamente se le elimina del Messenger, se le elimina, pero no se le bloquea, ya que lo último que se pierde es la esperanza (por dicha o por estupidez) y ese rayito de esperanza hace que el sujeto crea que la amada un día le va hablar y le va decir que lo ama.
Según el estudio esto ocurre el 0,9% de veces.

NOTA: Eliminar sin bloquear no impide que la persona bloqueada te escriba y te vea conectado.

ETAPA 4 (VACÍO)

Considerada la peor de todas las etapas.
No se tienen noticias de la amada, no se sabe que carajos estará haciendo, no se sabe si sale con alguien, si pasó el examen de conducir, si va dejar la universidad y lo peor de todo (y lo único que importa) no se sabe si la última vez que tiró fue con el sujeto que atraviesa el proceso de olvido. Y eso no deja vivir en paz al afectado.
Se desata el Síndrome del Chavo.
Sin querer queriendo, se le pregunta a los amigos que hicieron el fin de semana buscando “sin querer queriendo” obtener noticias de la amada,y este es sólo uno de muchos ejemplos.
Luego de un tiempo unos 5 a 6 meses como mínimo, la amada ya no es indispensable, el último rayito de esperanza ha desaparecido (lo último que se pierde es la esperanza) y al no tener más que perder no hay otra que levantarse y salir del hoyo.

ETAPA 5 (ME AMO)

El orgullo que se pierde en todas las etapas anteriores se recupera y en acto de amor propio y a manera de prueba, se reincorpora a la vida social a la causante de toda la desdicha porque, se supone, que ya no debiera afectar lo que ella haga.
Se asimila que, tal vez, se sigue queriendo y mucho, pero que a lo mejor la resignación o el desamor ha llegado para quedarse.

ETAPA 6 (LA FRASE)

Para que el proceso concluya una de las siguientes frases debe ser pronunciada.
“No era para mí”
“Ya llegará otra”
“No tengo tiempo para pensar en ella”
Es común que aparezcan otras frases en esta etapa, pero siempre cuentan con la misma carga de resiganción y/o despecho.

Las frases antes mencionadas dan por concluido el proceso pero no aseguran el éxito del mismo a largo plazo. Sólo hay una frase que lo garantiza y es “Todas son iguales, sólo que algunas cobran”

APUNTES FINALES
• El autor recomienda que durante el proceso no se mezcle bebidas alcoholicas ni droga con el uso del celular.
• Las relaciones sexuales con la amada durante el proceso resetean todo a la primera etapa.
• Una amante ocasional más buena que la amada puede que acelere el proceso.
• El tiempo del proceso esta comprendido entre 5 meses a 10 años.

miércoles, 3 de marzo de 2010

un último esfuerzo


A menos de una semana de empezar las clases y a prácticamente un año de acabar la carrera, me ha abordado, como suele hacerlo, la pereza y el desánimo que me provoca pisar el instituto nuevamente, pero no es solo porque tenga que volver a estudiar, acto que demanda el mayor de los esfuerzos de mi parte cada vez que me resigno a abrir un libro o mi cuaderno, que irónicamente, es el más completo y ordenado de toda mi promoción. Además del hastío natural que me despierta el estudio, además de ser un ocioso y haragán para movilizarme por las calles de Lima y tener que salir de mi confortable cama cuando amanece, o cuando se cumple el medio día, además de todo lo antes expuesto lo peor de todo es el instituto y casi todo lo que implica recibir clases ahí.

Para empezar podría decir que ir a estudiar, es decir, ir al instituto es un trámite que de poder ahorrármelo, lo haría. Tomar seis micros al día, tres de ida y tres de vuelta es simplemente agotador. Seis micros, que por vivir en el cono sur y estudiar en una de las zonas más caóticas de Lima, simplemente no respetan ninguna ley de tránsito. Salir de lo que se podría decir, es una de las zonas más tranquilas y ordenadas (puedo estar exagerando) de San Juan de Miraflores y llegar a la carretera central donde impera el caos, la basura, la contaminación ambiental, sonora y visual, además de la falta de educación en cuanto a urbanidad se refiere es sencillamente insufrible.

Tal vez algunos piensen que estoy exagerando, los invito a que me acompañen un día a ese recorrido tan cansado e irritante para que comprueben que no exagero, sin embargo, lo peor no acaba ahí, porque en este caso lo que parece lo peor, en realidad, no lo es.
Al bajarme del tercer micro debo cruzar la carretera central, es decir, debo arriesgar mi vida. El exceso de tráfico (cuando hablo de tráfico no hablo de lindos y adorables taxis amarillos, hablo de tractores, buses interprovinciales, vehículos de más de dieciocho llantas y uno que otro portatropas) la falta de señalización, y la ya conocida imprudencia de los conductores limeños hacen que cruzar la carretera central sea tan peligroso y difícil como desembarcar la madrugada del seis de junio de 1944 en Normandía, solo que en vez de arena y balas hay asfalto y camiones dispuestos a sacarte las entrañas.
Hasta el día de hoy he logrado llegar a la otra orilla del río, puede que un día no lo logre, puede que tengan que esperar al fiscal para recogerme, pero hasta que termine la carrera o muera atropellado, tendré que seguir llevándome los sustos que ya en varias ocasiones he tenido.

Ya en la otra orilla del río sólo me queda caminar un par de cuadras sorteando mototaxis, emolienteras, uno que otro camión frigorífico y soportar las tormentas de arena que levantan los imprudentes camioneros, que al no tener bien asfaltadas las pistas, usas sus camiones como si estuvieran en una suerte de rally urbano.
Varias veces he conversado con mis profesores sobre el asfaltado de las pistas aledañas al instituto, porque si bien la calle en la que está ubicada la puerta principal del instituto está asfaltada, gracias al dinero del mismo, las calles aledañas están en estado calamitoso. La responsabilidad del asfaltado, supongo yo, tal vez ingenuamente, es del municipio, en este caso del municipio de Ate o tal vez de Santa Anita, la verdad poco me importa, porque no me cabe la menor duda que en el año que me queda de sufrimiento, no harán nada con las pistas y durante el resto de mi vida trataré, en la medida de lo posible, no volver a pisar esas calles.

Al cruzar la puerta del instituto, la calma vuelve al planeta, el sol vuelve a salir, la vegetación es verde y no ploma de nuevo, el orden y la tranquilidad vuelven a reinar, el polvo y la tierra que entraban a mis pulmones en cantidades industriales cada que inhalaba, pasan a estar en los recogedores de los diez mil “colaboradores” de limpieza, respetuosos, bien uniformados, que caminan silenciosa y tranquilamente por todo el lugar (parecen pequeños hombrecitos que se reproducen cada que recogen un poco de basura del suelo) porque están por todos lados.

Durante cuatro ciclos (mi carrera dura 3 años) he llegado al instituto únicamente para entrar y sentarme en una esquina del salón, solo, probablemente con cara de enojado, sin ánimo de conocer gente, y sólo dispuesto a escuchar clase para largarme de ese lugar tan ordenado y limpio algún día y para siempre.
No hay nada malo con mi instituto, TECSUP, si hablamos de enseñanza, es más, es mi deber decir que no podría haber elegido un mejor lugar para aprender, pero eso no lo hace placentero en lo más mínimo. El solo hecho que quede en el poto del mundo y sea toda una travesía llegar le da demasiados puntos en contra para que me guste asistir (si dejo del lado que voy únicamente a estudiar).
Para ser sincero en los dos años que llevo en el instituto he hecho dos o tres amigos (si es que se le puede llamar amigos), entre ellos una chica, a esta chica en particular le tengo gran aprecio. Estudia mi carrera (carrera que estudio por accidente o por uno de esos azares del destino), y está un año adelantada con respecto a mí. Ella, sin nada a cambio, se ha tomado la delicadeza, la molestia de ayudarme durante toda mi carrera, empujándome a estudiar, pasándome exámenes y trabajos pasados, o simplemente llamándome la atención por no estudiar o por ser lo que no me da vergüenza en admitir que soy, un vago de profesión.
Sólo una vez he salido con ella, y con el único propósito de pasarla bien como amigos (para aquellos que conocen con que intensiones suelo salir con amigas no muy amigas), he salido con ella y con mis otros dos “amigos” y estoy seguro que con alumnos de TECSUP ese tipo de relación es lo máximo a lo que puedo aspirar, no por creerme superior o inferior, si no porque siento que simplemente hay lugares en los que soy muy bien recibido, pero no por eso necesariamente voy a encajar.

Hay dos cosas que no me gustan de la gente, la primera es que cometan horrores ortográficos, con horrores me refiero a esta clase de orrorez. Comprendo que tal vez hay personas que no recibieron una educación ideal, pero eso no los exime de seguir adquiriendo cierto conocimiento, cierto bagaje cultural básico y lamentablemente en TECSUP el 90% de los alumnos comete horrores ortográficos y lo peor de todo es que al 90% de ese 90% no le interesa corregirlo o hacer algo al respecto para mejorar esa tara.
Me doy el lujo de criticar ese aspecto de la gente porque yo me tomé la molestia, el desafío si se le puede llamar así, de complementar mi mala educación –voluntaria- durante el colegio y en la actualidad me doy el lujo de exponer mis ideas y pensamientos más bizarros en un blog medianamente decente.
La segunda cosa que me disgusta, es la falta de urbanidad y aseo personal. No es de buena educación andar escupiendo en la calle como auquénido, andar mandando besos sonoros y volados a cualquier señorita que tenga la mala suerte de cruzarse con uno de estos inadaptados sociales cuya carencia de urbanidad es sólo superada por su falta de aseo personal en muchos casos. Una vez más y lamentablemente en TECSUP hay muchos de estos individuos, que expelen malos olores y/o tienen un vacío grave en su educación en cuanto a urbanidad respecta.
Por mas esfuerzos que haga de mandar indirectas prácticamente directas a aquellos que no conocen el jabón o el desodorante, al día siguiente vuelven igual de desaseados; por más que intente hacerle entender a la mayoría de hombres de mi salón que piropos obscenos y besos sonoros acompañados de mordidas de labios de todos sus compañeros de jauría no son el mejor arma para atraer a una mujer, y que en su defecto es una ofensa que yo considero grave a la señorita compañera de estudios o a la chica que transita por los alrededores del instituto; por más que yo trate de hacerles entender que lo que hacen es algo digno de repudio diciéndoles “ a ver que pasa si yo le hago eso a tu vieja”; por más que lo intento, no abandonan sus malos hábitos. Al no poder con ellos, no pienso unírmeles, simplemente procuro alejarme de ellos y si eso implica ser el atorrante de la clase pues lo asumo y me enorgullezco.

Podría decir que por ese par de razones principalmente soy el solitario del instituto. El no tener amigos me hace, creo yo, el atorrante, el “alzado”, el que lee el periódico solo durante los recesos y huecos que tienen los horarios. Si he sido todo eso y más durante dos años puedo seguirlo siendo durante el año que me queda sin mayor preocupación y con total desparpajo.
Sin embargo, también he conocido a excelentes alumnos, que sin llegar a ser amigos por a o b razones, son y seguirán siendo excelentes personas y compañeros, mucho mejores que yo en efecto, y no me considero bueno en lo absoluto. Además de ellos tengo el honor de ser instruido por excelentes profesionales, muchos de ellos los mejores en su rama, cada uno mejor persona que el otro (a excepción del profesor Ernesto que merece la pena capital por animal) y como no mencionar a mi profesora favorita, tan alta ella, tan bella, tan Jessica, tan fornicable, belleza informática que nunca me ha enseñado, pero que con gusto jalaría tres veces su curso con tal de ser su esclavo sexual. A Jessica no la conozco, pero seguramente además de ser la futura madre de mis hijos también es una excelente persona.

Mencionadas algunas de las principales causas por las cuales disfruto y me disgusto dentro del instituto me toca hablar sobre la Electrotecnia Industrial, así se llama mi carrera. Con frecuencia cuando me preguntan qué estudio digo electrónica y así me aseguro que nadie me pida explicaciónes sobre de que se trata mi carrera, ya que todos creen saber de que se trata la carrera de electrónica.
Cómo y porqué llegué a estudiar una carrera tan poco conocida, no tengo idea, tal vez sea porque confundí el código de la carrera que era mi primera opción, o tal vez sea porque esperé a marcar hasta el final todas las repuestas del examen y no me alcanzó el tiempo para terminar de llenar la cartilla de respuestas o a lo mejor por bruto.
Esperé hasta el final del examen para marcar porque,en un arranque de rebeldía, pensé durante el examen en no marcar nada para de esa manera esperar un ciclo más y poder ingresar en el turno de la mañana y no en el turno de la tarde para el que estaban destinados los ingresantes de ese examen. Tal vez pagué cara mi rebeldía porque ingresé y a una carrera que no era la que yo quería.
Durante dos años he peleado con la carrera, no la odio, pero tampoco la amo y a pesar de mis esfuerzos ha conseguido domarme sin que yo, ya a estas alturas, pueda revelarme.
Me falta alrededor de un año para terminarla y únicamente guiado por el esfuerzo incesante de mi madre, la presión involuntaria de mi familia y mi necesidad de ganar dinero a la brevedad, he conseguido convencerme a mi mismo, engañarme tal vez, de que es lo mejor para mi y para los que les importo.

Dicen que la felicidad es hacer lo que te gusta independientemente del dinero que tengas o que ganes, eso seguramente lo dijo un misio feliz.
En mi esfuerzo por convencerme a mí mismo me he proyectado a ganar dinero con esta carrera que hasta el momento me hace infeliz, por todo lo que debo soportar gracias a ella y por las pocas satisfacciones que me da hasta el momento, una carrera que con facilidad se podría describir como “mil y un maneras de morir no sólo electrocutado, también carbonizado” ya que se basa en trabajos con alta tensión y aparatos eléctricos industriales.

La salida del instituto es otra actividad que definitivamente no extrañaré al término de mis estudios. Salir 9:30 p.m. de “el fin del mundo” llámese Santa Anita o Ate (poco me importa cual sea) es sumamente cansado y una vez más peligroso.
TECSUP cuenta con el servicio de cuatro buses que tiene como destino o el Jockey Plaza o el puente Santa Anita, ambos destinos igual de peligrosos a esa hora de la noche. Los buses parten a las 9:40 p.m. si llegas tarde simplemente te toca caminar hasta la carretera central y esquivar a ladrones y hombres de malos hábitos.
Es común escuchar en la última clase de la noche “aquellos que no se van en el bus hagan el favor de acompañar a sus compañeras hasta el paradero por motivos de seguridad” cabe resaltar que si sales antes de que los buses partan tienes dos opciones, o te arriesgas a ser víctima de hurto o a quedar varado en el instituto hasta las 9:30 p.m.
TECSUP me hace el favor de llevarme si es que salgo 9:30 p.m. o si tengo la suerte de salir 6:40 p.m. para irme con el bus del personal administrativo. Me hace el favor de, en mi caso, dejarme en el puente Santa Anita en donde el personal policial brilla por su ausencia, los robos son por decirlo de alguna manera, el pan de cada día y la responsabilidad de TECSUP ahí no tiene efecto, pero debo resaltar la gentileza de “jalarme” de mi tan considerado instituto que tranquilamente me podría dejar abandonado a mi suerte a esa horas de la noche.
Agarrar desde el puente Santa Anita una apretada combi, para bajarme en una de las zonas mas peligrosas de mi populoso distrito para luego dirigirme a mi “tranquila” zona es una vez más un trámite que de poder ahórramelo, lo haría.

Me he tomado la molestia de hacer algunos cálculos para este nuevo ciclo que me toca sufrir. Durante cada semana asistiré cinco días a TECSUP en total estaré 33 horas a la semana, 10 horas a la semana haciendo trabajos (en el mejor de los casos), 40 horas durmiendo, 10 horas en los micros y 10 horas en el gimnasio, con lo que queda tan sólo 17 horas, 3.4 horas al día para vivir, para darme el respiro que necesito hasta que empiece a disfrutar a lo que me voy a dedicar por mucho tiempo, si es que algún día llego a hacerlo.

En un intento desesperado, en lo que yo llamaría casi un manotazo de ahogado, mi madre me ha ofrecido un carro (el vocho alemán que tanto anhelo) para cuando termine la carrera. Un inteligente movimiento ya que si yo fuera mi propio padre o madre, me hubiera ofrecido un Ferrari a mí mismo con tal que acabe algo, cualquier cosa, con tal que acabe.
Muy aparte del incentivo, el esfuerzo de mi madre merece ser recompensado de mi parte, merece ver que al fin soy algo.
Huelga decir que mis notas, por lo menos las teóricas, son mediocres (reflejan mi amor por la carrera) y que en la práctica –modestia aparte- soy el mejor (reflejan mi habilidad para las manualidades), que mi cuarto es el desorden hecho habitación, que incluso mi vida es un desastre, pero mi cuaderno es pulcro al extremo y permanece incólume ante el desastre que año tras año ratifico que soy a mi familia y amigos. Digo esto debido a que por ahí alguien me dijo que mi cuaderno refleja el esfuerzo que hago por mantenerme bien encaminado, espero que sea cierto, necesito que sea cierto.

lunes, 1 de febrero de 2010

Des-Gracias

Primer día de febrero, por una de esas casualidades primer día de la semana también.
Lunes 1 de Febrero de 2010, siendo exactamente las 1500 horas he terminado de almorzar tallarines verdes, obviamente calentados en microondas porque yo de cocina no sé un carajo.

He terminado de almorzar sólo acompañado por el ser más fiel que he conocido, mi perra (aunque suene paradójico). No hay nadie en mi casa y abrumado por esta cómoda, pero no por eso propicia soledad, me he decidido a escribir algo para los cuatro gatos que se pasean por aquí cada que el aburrimiento los subyuga. Cabe resaltar que tal vez escriba más para mí que para ellos.

Hace unos días leí un artículo en algún lugar (no suelo recordar de donde leo lo que leo) en el cual el autor se burlaba de algunas situaciones fortuitas y desagradables que le pasaban a su grupo de amigos más cercanos. Él parecía tener toda la suerte que sus compañeros de historia no tenían y se aprovechaba de eso para referirse a ellos de manera sarcástica, burlona y hasta peyorativa.

Al terminar de leer el post caí en cuenta que a mi me habían sucedido algunas de las desgracias que ahí se contaban y convencido que una vez más puedo arrancar las sonrisas de cuatro gatos, he agrandado lo más que puedo mis huevos y he tomado la bizarra decisión de contar algunas de mis desgracias que con suerte causarán gracia.

De mi niñez tengo gratos recuerdos mi bicicleta, el carro blanco de mi papá, mis abuelos…y la vez que me oriné en el nido.

Era un día soleado no recuerdo exactamente que estaba haciendo, seguramente comiendo crayolas o jugando con la goma entre mis manos hasta que se formaran bolitas grises y pegajosas que con suerte acabarían en el estómago de mi compañerito de carpeta. En algún momento, en algún lugar del salón, insulté a alguien no recuerdo porqué, no recuerdo cómo, pero si recuerdo a la profesora (que a mi corta edad provocaba en mi cuerpo sensaciones que muchas en la actualidad no han conseguido) que me decía ¡Christopher, a la esquina parado hasta el recreo!... ¡Y SIN HABLAR!
Triste, preocupado y seguramente satisfecho me fui a cumplir mi castigo. No debe haber pasado mucho tiempo cuando un hincón sacudió mi pequeño cuerpecito, la poca tranquilidad y paciencia que tuve hasta ese momento fue reemplazada por una necesidad inmediata y natural de eliminar fluidos corporales, pero… estaba parado en una esquina, el baño estaba a una cuadra probablemente, y lo peor de todo era que cada que el hincón se agudizaba las últimas palabras de la profesora resonaban más fuertes en mi cabeza.
Sudando frío, sin poder hablar, con demasiados desordenes en mi cabeza, y dispuesto a cumplir el castigo a cabalidad, me dejé llevar… una sensación de alivio recorrió mi cuerpo acompañada de un calidez infinita que bajaba por mis piernas y humedecía el pantalón.
La profesora al ver la escena o probablemente mi pantalón y la alfombra húmedos, levantó su inmenso trasero de la silla junto a su escritorio y me atrevería a pensar que también levantó el castigo porque lo siguiente que recuerdo es verla sorprendida y preguntándome porqué no le avisé…en ese momento, a mi corta edad, tal vez no tuve las palabras para responderle de manera conveniente , explicarle el porqué o tal vez en un acto de sinceridad para con ella, mandarla a la concha de su madre, sin embargo, casi veinte años después estoy listo para responderle…y es que en ese momento preferí cumplir mi castigo de pie y orinado que rogar por ir al baño de rodillas, profesora hija de puta.

Era otro día soleado, y es aquí en donde empiezo a sospechar que el sol es el principal testigo de mis desgracias de niño, un día en que mi madre me regaló un par de centavos para ir a comprar pilas para mis juguetes en el mercadito más cercano.
Con casi 10 años de edad y dispuesto a jugar con mi carrito a control remoto todo el endemoniado día, cogí mi bicicleta BMX negra con llantas rojas, le amarre un par de globos de carnavales al chasis al lado de los rayos de la llanta para que sonara como moto, y fui en búsqueda de un par de pilas “doble A” para mi carrito.
Llegué al mercado compré mis pilas y decidí dar una vuelta para que todos escuchen mi bicimoto. Al doblar en una esquina sentí que mi bicimoto no tenía tanta potencia y era porque uno de los globos se me había reventado. Me bajé y fue en ese momento cuando todo se fue a la mierda.
Me abordó un anciano flaco, alto, desgarbado, no consigo recordar exactamente que me dijo, así como tampoco consigo recordar como lo terminé acompañando a un parque en donde me dijo… - Mira yo tengo una ex-esposa y también tengo un hijo, viven en esa casa (mientras me señalaba una en una esquina) y tengo que entregarles un dinero, pero no puedo porque su esposo me pega si me acerco, tú crees que me puedas hacer el favor de entregarles este dinero…(me enseñó un fajo de billetes minuciosamente doblado) y le dije
- Esta bien señor, voy a mi casa (que queda a 5 cuadras)dejo mi bicicleta regreso y le hago el favor (tengo a dios de testigo, en caso exista, que iba a regresar a ayudarlo)
- No hijito te vas a demorar mucho, mejor yo te espero aquí a la vueltita y le das el dinero, yo te cuido tu bicicleta. Pero por favor no te vayas a robar el dinero que es todo lo que tengo.

En ese momento pensé que no se iba a llevar mi bicicleta si es que yo tenía tanto dinero en la mano, así que fui toqué la puerta y pregunte por quien me debe haber dicho el viejo ese que pregunte.
- Aquí no vive fue la respuesta del chibolo que me abrió…

Regresé corriendo, convencido que el señor se había equivocado de casa o algo así, pero cuando regresé no había señor, y no sólo no había señor, no había bicicleta tampoco.
Corrí por las calles aledañas pero nunca más volví a ver a ese vejete mal nacido roba bicicletas aprovechador de niños buenos y cojudos, obviamente tampoco volví a ver mi bicicleta.
Regresé llorando a mi casa aferrado al fajo de billetes, cual naufrago se aferra a la orilla, y ente sollozos le conté a mi abuela que un señor se llevó mi bicicleta, pero me dejo mucho dinero. Mi abuela entre regañadientes me arrebató el fajo, lo abrió, y grande fue mi desilusión cuando vi que solo era un periódico perfectamente doblado para que se asemejara a muchos billetes juntos, grande fue mi desilusión cuando descubrí que hay gente mala.
Debo hacer un paréntesis y pedir disculpas a mi familia, a la que en ese momento les conté la historia de los pandilleros que se llevaron mi bicicleta y tiraron un bultito que parecía plata para que me distrajera, pero es que de verdad, en ese momento me sentí tan animal que cualquier historia era mejor que pasar la vergüenza que hoy siento sólo cuando me descubren viendo porno.
Nunca más volví a tener una bicicleta, y en cuanto al viejo mal nacido y ratero, el diablo (si es que existe dios) se encargará de hacerlo arder en al azufre del infierno por toda la eternidad. En caso no exista dios por lo tanto tampoco el diablo, tengo la certeza que ese espantapájaros de cabello gris y arrugado por sus malos hábitos se morirá antes que yo, si es que ya no está pudriéndose dos metros bajo tierra, viejo mal nacido.

Nuevamente un día de febrero y con el sol de testigo, salí a montar bicicleta con unos amigos de la cuadra, bicicleta que me tuve que prestar gracias a la gentil labor del viejo mal nacido, yo estrenaba nueva gorra seguramente un regalo de algún tío o familiar cercano.

Estábamos a la altura del Parque de la Amistad dispuestos a llenar de globos y talco a una infeliz que osó pasar por nuestro territorio cuando sin previo aviso uno de mis compañeros de jauría me dijo:

-Oye a ver enséñame tu gorra

Dudé en prestársela un momento porque los gorros no se prestan así no más, y mucho menos a esa edad, hasta que me dijo

- ¿No tienes piojos no?

Asumí que con esa pregunta la posibilidad de que mi compañero tuviera piojos era nula y se la presté.

Al día siguiente gracias a mi acertada decisión tenia clavado un peine azul en la cabeza con el nombre NOPUCID grabado grande con letras doradas en el medio.
Gracias a mi acertada decisión también, tuve que soportar un shampoo que hacia efecto recién en 10 minutos, un escozor de horas en la cabeza, una minuciosa peinada con un peine que me desenredaba y jalaba hasta las neuronas y un corte a cero de cabello. Maldito piojoso.

Durante el viaje de promoción en cuarto de secundaria fueron muchas las anécdotas que mis compañeros de año contarán, el día que las mujeres se pusieron el chaleco por la parte blanca en un símbolo de enojo y molestia con los hombres, el cuarto en el que se podía ver porno coincidentemente ocupado por los mas reconocidos pajeros de la promoción 2004, el supuesto incidente gay en la habitación de uno de los más varoniles de la promoción y por supuesto mi foto.

Estábamos en el restaurante ubicado arriba de Machu Picchu, se estaba terminando el buffet y a mi me dieron ganas de ir al baño porque ya no podía con el estómago, no suelo entrar a baños que no sean en casas, pero el viaje de 4 horas de regreso al hotel me hizo reconsiderar mi opción de esperar hasta llegar al hotel.

Encerrado en el baño sentí que los mas “vivos” de la promoción entraban al baño y empezaban a tomar la típica foto pendeja en el baño, para mi mala suerte, yo era el único atrapado por su estómago en ese baño, miserable baño, miserable cámara que se atrevió a asomarse por encima de la puerta y capturar no sólo un acto que es necesario para todos y desagradable de sólo comentarse, si no que además capturo parte de mi anatomía que sólo algunas desventuradas atrapadas por mi verbo, no florido pero honesto, debían ver.
Esa foto me costó ser el “punto” en muchas reuniones y/o conversaciones de promoción.
De 125 personas cual era la probabilidad que yo fuera el único infeliz que estuviera encerrado en el baño en ese momento, de 125 personas cual era la probabilidad de que sólo me vieran el miembro a míi.
Muchos se burlaron de mí, muchos me dieron muestras de apoyo (aunque nunca las necesité)
Así que como este es mi blog y escribo y hago lo que me da la gana y de seguro que no miento, por lo menos en este post, pongo a dios una vez más de testigo (en caso exista), y reto a alguno de esos pocos que decían que la tenían más grande que yo a que se tomen una foto conmigo con la condición que la foto la tome Andrea Luna y ella sea la jurado y comparen a ver si se atreven. Habladores hipócritas.

Días antes de año nuevo se venció mi membresía en el gimnasio y uno de esos chicos de ventas, de los que te renuevan la membresía se me acercó a ofrecerme no solo una nueva promoción, además me ofreció proteínas, pastillas y toda clase de polvos para subir de peso porque ahora él andaba metido en esos negocios de los polvitos mágicos.

Al ver su entusiasmo y esa sonrisa única que tiene los vendedores le dije “puede ser”, los días siguientes me tuvo podrido con esas miradas pendientes que me lanzaba al punto que tuve que acercarme a rechazar su oferta.
Me hubiese encantado decirle – Sabes que, tus ofertas me interesan un carajo y no quiero ni renovar mi membresía ni comprarte ni mierda- pero no pude y sólo atiné a mentirle, le dije que me iba a Máncora hasta después de año nuevo y que no iba a tener dinero.

Del 24 al 31 de diciembre me reventó el celular dos veces al día e incluso llamó a mi casa para renovar la membresía del gimnasio, yo sólo respondía con frases esquivas…”vuelvo en enero”, “depende de mi viejita”, “cuando regrese de viaje vemos”, “si, si regreso el 5 de enero”

Eran las 8:30 a.m. del primero de enero luego de una larga fiesta me alisté a dar una vuelta más a todo el local en busca de alguna borracha, cuando de pronto alcé la mirada y vi a ese muchacho del gimnasio, con los ojos rojos, y la camisa afuera, simulando que no me había visto, en ese momento pensé en seguir de largo y no mirarlo, pero si algo he aprendido a lo largo de estos 22 años es no deberle la mirada a nadie, así que me acerqué queriendo que la tierra me trague, pero con la frente bien en alto y lo saludé.
Me miró extrañado, y me dijo -¿Por qué me mientes?-, no le respondí, no me interesó, así como no me había interesado mentirle, le desee feliz año y me fui con la certeza de haber actuado como hombre y también de haber quedado como un mentiroso.
No debí haberle mentido, es verdad, pero tampoco debió acosarme con su sonrisa de vendedor inoportuno. Reconozco que hice mal, pero no me arrepiento, y es que de verdad si lo pienso ¿Cuál ERA LA PROBABILIDAD DE ENTRE 29 MILLONES DE PERUANOS, encontrármelo a él en una fiesta 100 kilómetros al sur?
¿Mala suerte? Yo lo llamo karma

Después de no aceptar las ofertas del vendedor, me cambié de gimnasio, uno ubicado en el óvalo de higuereta, me gustaría decir que por culpa de ese episodio tan desagradable, pero lamentablemente no fue así (aunque hubiese quedado muy bien como final para este post).

Una noche luego de salir del gimnasio a las 8 p.m. aproximadamente esperaba mi micro. Justo en el ovalo higuereta cuando vi aparecer una camioneta 4x4 idéntica a la camioneta del ahora enamorado de la chica que me movía el piso ya hace algún tiempo.
Al forzar mi vista pude visualizar el rostro del que un día fue el amor de mi vida, sentada en el asiento del copiloto, entonces repentinamente la camioneta se estacionó en una farmacia no muy lejos de donde yo estaba.
Me acerqué cautelosamente cuidando que no me viera ni ella ni él, de pronto se abrió una de las puertas y bajó él apurado, pidió algo en el mostrador de la farmacia, le sacaron una cajita morada, pagó con monedas, se subió a su nave y partió con la que alguna vez pudo ser mi novia.
Puede haber comprado un desenfriolito, pudo haber comprado un jarabe para la tos, o incluso pudo haber comprado acetona para las uñas, porque en una cajita morada que no cuesta más de 10 soles pueden haber muchas cosas, pero yo no creo eso.
En efecto esa cajita se parece mucho a la cajita de los DUREX ultra sensitive, puede que esa cajita contenga cualquier otra cosa, tal vez un Listerine en una nueva presentación que se yo, pero me gusta pensar que la chica bella, hermosa, preciosa, que no apestaba y no se tiraba pedos ni a solas, ese día retozó como loca junto a su enamorado, que por pura casualidad tiene una de esas 4x4 con la que levantas con facilidad más que sospechas.
Yo no tuve porque ver ese episodio, con mucho tiempo sin verla y ella ya en una relación formal, sospechaba que ya no era la chica inmaculada que yo quería manchar, pero no tenía porque confirmarlo y mucho menos de esa forma.
A este evento yo le llamo, “el picón”

Esto ha sido solo una muestra de algunas cosas que, para bien o para mal, me han sucedido a lo largo de mi vida, hay muchas otras, como la vez que aprendí a meterme al mar porque una amiga se metía y yo me tuve que meter para no quedar como mariconsito, la vez que le puse mucho peso a una máquina del gimnasio por un lado y se volteó toda la máquina y fui el hazmerreír del gimnasio, o la vez que una chica me dijo “me gusta estar contigo, pero no quiero tener enamorado porque aún no olvido a mi ex” y yo le creí tontamente cuando sabia que hace un tiempo atrás ella había querido estar con otro chico, o como olvidar la vez que fui con medias del colegio a una reunión de primaria y fui “el lorna” por llevar medias de colegio a una reunión social de niños.

Como dije al principio y leí por ahí, tal vez escriba más para mí que para ustedes, tal vez escriba para reír y no para llorar.

domingo, 15 de noviembre de 2009

carta a dios (en caso exista)

Intangible dios, en caso existas y seas como te pinta la religión que han tratado de inculcarme durante 22 años, me he tomado la molestia de hacerte una especie de lista con algunas ideas para que las tomes en cuenta cuando pases por mi blog.

• Prefiero un condón con millones de espermas muertos que un niño con hambre.
• Prefiero una pastilla del día siguiente que otro niño con hambre.
• Prefiero cualquier método anticonceptivo que tener que entregarle un niño indefenso a la iglesia.
• Abortar es la solución a muchos problemas, si no quieres que maten a no nacidos no hagas que nazcan más mal nacidos violadores y de ahí conversamos.
• Deberías cambiar tu política porque si sigues así y sin dar la cara la humanidad se va cansar de ti, prueba con Facebook.
• Si somos hechos a tu imagen y semejanza que son los extraterrestres, ¿ellos también son tus hijos? puede sonar estúpido pero si hay gente que cree en ti porque yo no puedo creer en ellos.
• Quién me asegura que tu hijo murió por nosotros y no porque fue tan huevón de dejarse atrapar.
• Quién me asegura que tu hijo existió
• Cómo esperas que el matrimonio sea para siempre si quieres que las parejas tengan relaciones sólo después del matrimonio.
• En un acto de buena fe tengo relaciones prematrimoniales para no tener que cagarte dos veces.
• Adán y Eva tiraban como locos y nunca se casaron.
• ¿Adán y Eva iban a misa?
• Adán y Eva no aparecen en la teoría de la evolución de las especies de Darwin.
• Adán y Eva tal vez fueron asutralopitecus o algo así, sería la única explicación lógica.
• ¿Llegas a todas partes?

• Espero no merecer el infierno por escribir dios con minúscula.
• Si todos tenemos un plan en que pensaste cuando hiciste el plan de Hitler por mencionar sólo uno
• Yo dudo de ti, que parte del infierno me merezco.
• Como dijo Homero Simpson que tal si eres el dios equivocado y cada que la gente va a misa sólo logra enojar más al verdadero dios.
• En mi opinión para asegurarnos el cielo deberíamos hacerte un templo con un buda crucificado y con dirección a la Meca, tal vez así por casualidad adoremos al dios correcto.
• La Biblia es el libro escrito por el hombre más creativo que existe y existirá.
• ¿De verdad pensaste que m iba a tragar el cuento del espíritu santo sobre María?
• Porqué no mandas a otro de tus familiares para que se pasee haciendo milagros por el neoplásicas.
• Jesús debería convertir mi agua en cerveza de cuando en cuando.
• Hay homosexuales que son mejores personas que muchos heterosexuales creyentes y aún así tu iglesia se niega a recibirlos.
• El primer, segundo y tercer mandamiento te salieron mal ¿no?, porque desde el cuarto te salieron mejor.
• Gracias ala inteligencia que me diste puedo deducir que debo obviar los tres primero mandamientos.
• En el sexto y noveno mandamiento el término “impuro” es muy ambiguo.
• En cuanto al noveno mandamiento... te apuesto que si te pongo a Megan Fox desnuda te vas a la mierda.
• ¿Por qué dios esta en masculino?
• Libre albedrío es la excusa para que aquellos que creen en ti te sigan creyendo perfecto.


En caso existas y llegues a leer esta línea agradeceré me respondas si este post me hace merecedor de una beca en el infierno durante toda la eternidad, por otra parte, recordarás que Tomás dijo “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré." Entonces si esa vez tu hijo tuvo la delicadesa de dejar que Tomás le meta el dedo para que crea, que te parece si me lo mandas a mi para meterele el dedo también y asi hacerme creyente.
Atte. 2 litros

lunes, 19 de octubre de 2009

18 de octubre


Envidia es lo que siento cuando leo blogs en los que el autor dedica párrafos enteros a la amada de turno, al amor de su vida, o a la bella desconocida del micro. Envidio esa falta de vergüenza que tienen algunos para confesar, para hacer pública su situación sentimental o su admiración “secreta” hacia alguna bella tentación de labios rojos.

Pocas veces he escrito sobre mujeres, mejor dicho, pocas veces he escrito sobre mujeres que me interesan y las veces que lo he hecho se ha quedado en un documento de Word extraviado en el disco duro de mi computadora o en algún libro de primaria celosamente guardado en algún rincón de mi cuarto.

Curiosamente hoy llegué a mi casa y de casualidad encontré uno de esos archivos “extraviados”, curiosamente hoy lo abrí y lo leí, curiosamente hoy me di cuenta de porqué no hago público el contenido de esas páginas.
Apestan…me da vergüenza leer lo que escribí en algún momento, lo que sentí en algún momento, me da vergüenza escribir esta línea.

Sin embargo, gracias a esa casual e incómoda lectura ha sido posible rescatar algunos detalles de mi vida que creo merecen ser contados de tal forma que al ser leídos arranquen sonrisas y no provoquen pena o compasión, tan sólo un breve vistazo a lo que yo considero digno de mofa.

Hoy, esta fecha en particular, desde siempre ha debido ser importante en mi vida, pero no ha sido así. Hoy es importante desde que me enteré que además de ser el cumpleaños de mi hermana es el cumpleaños de la chica que adornó mis sueños durante mi niñez.
¡Una niña hermosa! Y no exagero, una niña que me hizo caso justamente por eso, por que era niña y no sabía lo que hacía. Una niña que a medida que crecía se hacia más bonita y yo un niño que a medida que crecía se hacia mas feito (por lo menos hasta los 17).

Dejó de ser niña…lo que la llevó a ser más conciente de sus actos y en consecuencia a dejar de hacerme caso.
Esa niña fue mi gran ilusión de niño, esa niña era mi curso favorito, un motivo más para ir al colegio, un curso más que desaprobaría también… y con roche.

Años más tarde llegaría “la nueva”, chica de vista horizontal y voz de niña, chica por la cual me gané más de una pelea, chica que el día que le iba a declara mi amor incondicional me confesó que tenía enamorado…

Nunca… (repito)… nunca he tenido enamorada, considero que agarrar con alguien, tirar con alguien o estar con alguien menos de cuatro meses no califica como “enamorados”. Todo lo antes mencionado para mí es crecer y conocer tu cuerpo (y el de otros) en el proceso.

Volviendo al tema… luego del episodio de la chica de mirada horizontal, mi suerte con las mujeres mejoró notablemente y fue a los 17 años que descubrí que no hace falta una enamorada para hacer lo que hacen los enamorados, solo hace falta una amiga cinco años mayor y un día de aburrimiento.

A los 17 también, fue que estuve en una academia san isidrina preparándome para ingresar a la universidad. Ahí fue que conocí a la chica de los ojos grandes y el perfume caliente.
Al principio evitaba hablar con ella porque me aburría, me separaba de mis amigos durante el recreo, hasta que un día me di cuenta que era necesario verla.
Por las tardes la acompañaba a su casa cualquier excusa era buena para estar con ella estudiar, comer, conversar, hasta barrer con ella era placentero.

Una noche miraflorina le confesé mis más ocultos y sinceros sentimientos...ella… ella lloró, aún no entiendo porque lloró, pero lloró. Lloró negando con la cabeza y entendí que me quería, de verdad me quería…como amigo me quería, bien lejos también me quería.
Un tiempo después me di con la sorpresa que la mujer de ojos grandes y perfume caliente estaba con alguien, alguien que yo conocía, alguien que era mi amiga, si alguien que era mi amiga, alguien que era mujer y que casualmente yo me quería agarrar hace ya algún tiempo.

Entre a la universidad y por una de esas casualidades de la vida conocí a una amiga de mi mejor amigo, una pequeña criatura que no me sorprendió a primera vista, que no me sorprendió hasta que nos besamos bajo la sombra del árbol de su casa, que no me sorprendió hasta que me di cuenta que me gustaba.
Sin querer empezamos a salir, y sin querer me involucré más de lo que debía.
¿Por qué más de lo que debía?
Porque sin querer también, fue que se agarró a media fiesta mientras yo dormía.

Hasta que apareció “la chica de rosado que en realidad era celeste”
Ya la había visto en el gimnasio, pero fue con ese polo celeste (que por el alcohol describí como rosado) ese maquillaje fiestero y ese jean apretado que caí orate a sus pies.
No hay mucho que contar de esta chica de rosado que en realidad era celeste, no es una belleza...pero es perfecta... no sé si tendrá una personalidad arrolladora, no sé si sabe que muero por ella.
Sólo sé que cualquier inocente excusa es buena para pasar por su casa, que por ella me quedaba dos horas más en el gimnasio, que por ella me quedo sin palabras cuando me dice “nos turnamos la maquina”, que por ella me pasé los últimos dos años mirando la puerta de vidrio del gimnasio esperando verla llegar con ese cabello particular que tiene, castaño a la sombra y rojizo a la luz del sol, que por ella moví mar cielo y tierra tratando de encontrar un amigo en común que me la presentara…y cuando encontré uno que la conocía, fue por ella que empecé a creer que cada vez hay menos mujeres disponibles y más hombres heterosexuales como yo sin suerte...que no daría por conocerla un poco más.

Dudo que sea casualidad que hace un año exactamente, un 18 de octubre como hoy, escribiera cinco páginas de Word sobre “la chica del río”. Otra pequeña criatura que con poco esfuerzo se volvió lo más fuerte que he sentido hasta el momento. ¿Amor? No eso no era amor eso era… era fuerte, pero no era amor.
De ella hay mucho que contar, demasiado creo, de ella solo diré que es posible hablar ocho horas seguidas por teléfono sin aburrirse, usar un volkswagen escarabajo como testigo de un amanecer gris en lima, usar el Messenger como mejor amigo y lo más extraño de todo y resaltante es que por ella, aguantar un gas intestinal durante horas fue un placer y no una tortura.

Hoy vi a la “allegada” siempre la he conocido y nunca le había prestado atención.
La vi en una fiesta, y no pude dejar de mirarla en toda la noche, tan simple como eso. De alguna manera terminé hablando con ella casi a diario, de alguna manera yo propicié eso.
Hoy la vi y provocó en mi eso que sólo las importantes provocan, me provocó nervios, sólo estar sentado a su lado me dio nervios.
Hoy la vi y trate de interpretar mensajes corporales, hoy confundí su sonrisa con camelo, hoy me desesperé al no descifrar nada.

Si la suerte me es esquiva como suele serlo con las “importantes”, la “allegada” no sólo terminará siendo lesbiana, lo más probable es que su religión no sea compatible con mi agnosticismo o que en el colmo de la sin suerte, su familia sea racista y la deshereden por andar conmigo.
Si la suerte me es esquiva…

No todo esta dicho aquí, si me preguntan que tal me ha ido con las mujeres en 22 años respondería que me ha ido mejor de lo que esperaba.
Según una de las protagonistas de esta novela la gente se enajena cuando se enamora.
Tengo 22 años y tengo la suerte (irónicamente) de decir que nunca me he enamorado, que quiero hacerlo pero que sigo con suerte.

martes, 28 de julio de 2009

Una caminata por Fiestas Patrias


28 de Julio de 2009, 3:30 AM
Salgo de algún lugar cercano al Wong de República de Panamá con Benavides.
Noche, o más bien, madrugada de fiestas patrias, madrugada lluviosa, solitaria, bohemia, nostálgica.

Decido caminar con la lluvia de testigo, llegar hasta donde mis pensamientos o el hambre me lo permitan.
Fiestas patrias, hace algunas semanas las había pensado de otra forma, en algún hotel piurano, rodeado de amigos, con sabor a sal en la boca, arena en la ropa interior, más oscuro de lo que ya soy y con una considerable cantidad de alcohol en la sangre.

¿Amigos? Realmente soy afortunado, tengo amigos, verdaderos amigos. ¿Por qué solo me acompaña la noche y la lluvia? Porque así se dio…
Entro a un grifo muerto de hambre, saco las manos de los bolsillos y me quito la capucha para que no me piensen ladrón, debo reconocer que me gusta la reacción de la gente cuando entro haciendo todo lo contrario. Mi primer objetivo es un enrollado de carne, pero ya llevo media hora caminando y busco una gaseosa.
Compro una Fanta, busco el enrollado de carne, me alcanza para ambas cosas y un buen regateo de taxi…Posición actual: grifo enfrente del antiguo rancho.

Sólo me compro la Fanta, salgo, me pongo la capucha, termino la Fanta en un par de minutos, meto las manos en los bolsillos porque me parece más conveniente parecer ladrón en la calle que en el grifo, a pesar que los serenazgos disminuyan la velocidad al pasar por mi lado, además me cago de frío.

Sigo caminando, paso por un hostal muy simpático, le pregunto al vigilante el precio de la habitación más barata, le agradezco, nos reímos , tomo en cuenta el precio…algo caro a mi parecer, pero ya habrá alguien que lo valga.. si quiera por una noche.

Me cae un gotón de lluvia en la nariz, por inercia levanto la mirada y caigo en cuenta de algo en lo que nunca había puesto atención…las luces de los postes son anaranjadas… ¿Por qué las luces de los postes son anaranjadas? Pienso y llego a la conclusión que es por la neblina, luz anaranjada mejora la visión en neblina supongo. Satisfecho por mi perspicacia continúo mi camino guiado por el sanguchón campesino que se acerca cada vez más.

Cruzo el óvalo de higuereta, un carro pasa justo delante mío (Nissan Altima 2004) cuyo conductor de unos 35 años me mira atentamente, le debo haber parecido conocido, pienso.

Debo reconocer que camino rápido, sigo caminando, 5 o 6 minutos más tarde sobrepara un carro a la altura del puente peatonal de Benavides…es el mismo Nissan que vi unas cuadras atrás. Me acerco cautelosamente guardando distancia pero convencido que el conductor está perdido y necesita alguna clase de ayuda.
-¿Quieres dar una vuelta? Me dice el desconocido conductor. En un lapso de segundo, calculo la edad del conductor, me fijo en la placa, concluyo categóricamente que es gay y que además le gustan los negros. En el lapso restante me decido a mandarlo a la mierda. Mi cerebro manda una orden a los músculos de la boca para que la abran, en seguida…me cago de risa y sigo avanzando por Benavides.
Recordando, me pregunto que estará haciendo la ultima chica que me gustó…me respondo a mi mismo y me digo resignado pero divertido…”Probablemente en este momento esa chica este en un hostal limeño tirando desenfrenadamente con su enamorado”, me rio de mi suerte.

Benavides: Chifa Choy Tac
Han pasado escasos minutos desde aquella propuesta indecente. Un Nissa Altima se acerca de nuevamente, pienso…”que necio este huevón, le rompo la luna”
Alistándome para realizar algún acto vandálico y correr despavorido…el auto sobrepara y el mismo conductor me dice…”¿No te animas?” Por alguna extraña razón y en un tiempo casi imperceptible mi deseo de destruirle el carro se transforma rápidamente en una risa burlona, risa que no puedo evitar. Desconocido conductor de un Nissan Altima acelera y se marcha.

Mientras se acerca cada vez más el sanguchón campesino no puedo evitar continuar riéndome y es que de verdad… ¿Hay gente tan arrecha? ¿Tan desesperada?... Obviamente si.
Luego de reírme a solas por un buen rato caigo en cuenta de lo que realmente ha sucedido, me siento asqueado, asqueado pero realmente divertido, asqueado pero de alguna extraña forma halagado.

Mi padre siempre me dice que me va pasar algo malo si sigo caminando de noche por la peligrosa Lima, hoy me pudo haber pasado algo, no me pasó, soy conciente de todos los peligros que hay, irresponsablemente, en el fondo…eso es lo que me gusta.

Caminos del Inca con Benavides. Ya no hay hambre, me desvío y paso a propósito por la calle de la chica que me gusta ahora, un amor platónico y que quiere dejar de ser platónico también ¿Para qué paso por aquí? -Es lo que me pregunto cada vez que me desvío por aquí a propósito, obviamente nunca he podido responderme eso.

Bielich con Caminos del Inca.
Al frente de mi vereda, cruzando la pista veo una figura femenina, alta, aparentemente simpática, en resumen…tiene buen lejos. La miro, me mira…trato de verle el trasero sin que se de cuenta…me mira de nuevo – Debe pensar que le voy a robar o que estoy drogado. Me silba, se acerca y le pregunto - ¿Debería conocerte? (A su vez noto que de lejos estaba mejor)
Con síntomas de haber consumido alcohol me pide cambio de 5 soles y me cuenta que no sacó llave y necesita llamar por teléfono, le presto mi celular con la esperanza que quede grabado en la memoria del teléfono de quien sea que llame y me llame al día siguiente para ofrecerme conocernos mejor… no creo que lo haga… en efecto no lo hará.

Cuadra 27 de Caminos del Inca.
Esta vez no es un serenazgo el que sobrepara, es un taxi, me he arriesgado lo suficiente por hoy, mi 28 de Julio si que ha sido diferente o por lo menos así ha empezado. Le doy la dirección de mi casa al taxista, 6 soles me dice, quedamos en 5, me subo solamente alentado por el consejo de mi padre, debo reconocer que cuando me dice que los alrededores de mi casa no son muy sanos, tiene razón.
Le cuento al taxista la aventura que he tenido, conversar con los taxistas me parece enriquecedor, se ríe, me cuenta la historia de “la tía” (así le dice el) que le ofreció 15 soles y un “regalito” hasta el cono norte propuesta que el aceptó. Desde ese momento le dejo de creer el 70% de lo que me cuenta, me deja en mi casa, entro, saludo a mi perra (animal), entro a mi cuarto, decido escribir algo para mi remedo de blog y me dejo llevar…

miércoles, 22 de julio de 2009

Facebook: reviviendo viejas costumbres

Ciertamente enviar una carta por correo o tener un álbum (físico) de fotos, por poner un par de ejemplos, conlleva una serie de trámites que antes eran usuales y necesarios, sin embargo, hoy todos esos trámites como por ejemplo revelar un rollo, pueden resultar tediosos y hasta a veces burocráticos teniendo en cuenta, la facilidad y velocidad de enviar y recibir información conb la que contamos hoy.

Primero fue el celular, bendito aparatito que nos permitió estar permanentemente comunicados. Luego ,con la llegada del Internet, llegó el e-mail que rápidamente desplazo a la carta. Ya no había que esperar meses para leer una carta y visitar la página de alguna empresa, resultaba mucho más sencillo que consultar por teléfono o ir hasta la empresa. Fue entonces que a ritmo acelerado hicimos del Internet una necesidad, adaptándolo a nuestros gustos e intereses.

Empezaron a surgir páginas dedicadas a casi cualquier cosa, blogs, juegos, videos, deportes… un sinfín de información a solo un clic de distancia y de manera inmediata. Sin embargo, era y sigue siendo complicado aún, administrar todo esa información proveniente de tantos lugares diferentes y es ahí donde entra Facebook.

En mi travesía por Internet en búsqueda de información para este artículo descubrí que muchas personas creen que el éxito de Facebook radica en que es una herramienta novedosa que te permite realizar muchas actividades en un solo sitio y casi al mismo tiempo, la verdad es que lo único que ha hecho es integrar por defecto las actividades o herramientas más populares de la red, con el plus de poder integrar incluso más y manejarlas a tu antojo.

Sin duda alguna el principal atractivo de esta página es la posibilidad de compartir y poder ver comentarios, fotos, en torno a una red social que el usuario escoge. Esta red suele estar comprendida en su mayoría por familiares, amigos y conocidos.
Ahora ¿Por qué el éxito de esta página se debe en su gran mayoría a fisgonear en la vida de otros y que lo hagan en la nuestra?
Muchos podrán decir que Facebook nos permite meter las narices como nunca lo habíamos hecho en la vida de nuestros cercanos o alimentar nuestro ego con “buenas” fotos nuestras, pero en mi opinión lo único que hace es acelerarnos y facilitarnos el proceso.

Cual es la diferencia de tener en la sala una foto con la toga de recién graduado para que la vea la familia o en la foto principal de Facebook una en la que muestras tus generosos atributos físicos con el propósito que genere cierta aceptación y reconocimiento por el sexo opuesto. En ambos casos estas presumiendo algo, la diferencia es la forma en que lo haces. Facebook nos permite fisgonear en otras vidas y engrandecer nuestro ego de una manera “masiva” y bien dirigida pero no es nada nuevo.

¿Por qué tanta gente tiene Facebook es tal la necesidad de figurar y chismosear?
Más que eso yo diría que es la necesidad de estar a la moda. Hace un tiempo la moda fue el hi5, similar al Facebook pero con muchas carencias. Yo tengo hi5 y debo reconocer que si no lo uso es porque nadie lo usa, uso el Facebook porque todos lo usan. Usarlo me mantiene en vigencia por lo menos con mi entorno social.

La vida acelerada que llevamos hoy en día, nos hace recurrir a cosas simples y rápidas para minimizar el tiempo y acortar distancias, Facebook cumple los requisitos y se ajusta perfectamente al ritmo de vida de hoy, nos acerca de alguna manera a la gente que nos rodea, pero no es más que una herramienta que nos ha modernizado viejas costumbres como las de colocar fotos en la sala, o enterarse de la vida del vecino saliendo por la ventana, incluso es una herramienta más eficaz para intentar figurar y al hacerlo no parecer tan obvio.