lunes 1 de febrero de 2010

Des-Gracias

Primer día de febrero, por una de esas casualidades primer día de la semana también.
Lunes 1 de Febrero de 2010, siendo exactamente las 1500 horas he terminado de almorzar tallarines verdes, obviamente calentados en microondas porque yo de cocina no sé un carajo.

He terminado de almorzar sólo acompañado por el ser más fiel que he conocido, mi perra (aunque suene paradójico). No hay nadie en mi casa y abrumado por esta cómoda, pero no por eso propicia soledad, me he decidido a escribir algo para los cuatro gatos que se pasean por aquí cada que el aburrimiento los subyuga. Cabe resaltar que tal vez escriba más para mí que para ellos.

Hace unos días leí un artículo en algún lugar (no suelo recordar de donde leo lo que leo) en el cual el autor se burlaba de algunas situaciones fortuitas y desagradables que le pasaban a su grupo de amigos más cercanos. Él parecía tener toda la suerte que sus compañeros de historia no tenían y se aprovechaba de eso para referirse a ellos de manera sarcástica, burlona y hasta peyorativa.

Al terminar de leer el post caí en cuenta que a mi me habían sucedido algunas de las desgracias que ahí se contaban y convencido que una vez más puedo arrancar las sonrisas de cuatro gatos, he agrandado lo más que puedo mis huevos y he tomado la bizarra decisión de contar algunas de mis desgracias que con suerte causarán gracia.

De mi niñez tengo gratos recuerdos mi bicicleta, el carro blanco de mi papá, mis abuelos…y la vez que me oriné en el nido.

Era un día soleado no recuerdo exactamente que estaba haciendo, seguramente comiendo crayolas o jugando con la goma entre mis manos hasta que se formaran bolitas grises y pegajosas que con suerte acabarían en el estómago de mi compañerito de carpeta. En algún momento, en algún lugar del salón, insulté a alguien no recuerdo porqué, no recuerdo cómo, pero si recuerdo a la profesora (que a mi corta edad provocaba en mi cuerpo sensaciones que muchas en la actualidad no han conseguido) que me decía ¡Christopher, a la esquina parado hasta el recreo!... ¡Y SIN HABLAR!
Triste, preocupado y seguramente satisfecho me fui a cumplir mi castigo. No debe haber pasado mucho tiempo cuando un hincón sacudió mi pequeño cuerpecito, la poca tranquilidad y paciencia que tuve hasta ese momento fue reemplazada por una necesidad inmediata y natural de eliminar fluidos corporales, pero… estaba parado en una esquina, el baño estaba a una cuadra probablemente, y lo peor de todo era que cada que el hincón se agudizaba las últimas palabras de la profesora resonaban más fuertes en mi cabeza.
Sudando frío, sin poder hablar, con demasiados desordenes en mi cabeza, y dispuesto a cumplir el castigo a cabalidad, me dejé llevar… una sensación de alivio recorrió mi cuerpo acompañada de un calidez infinita que bajaba por mis piernas y humedecía el pantalón.
La profesora al ver la escena o probablemente mi pantalón y la alfombra húmedos, levantó su inmenso trasero de la silla junto a su escritorio y me atrevería a pensar que también levantó el castigo porque lo siguiente que recuerdo es verla sorprendida y preguntándome porqué no le avisé…en ese momento, a mi corta edad, tal vez no tuve las palabras para responderle de manera conveniente , explicarle el porqué o tal vez en un acto de sinceridad para con ella, mandarla a la concha de su madre, sin embargo, casi veinte años después estoy listo para responderle…y es que en ese momento preferí cumplir mi castigo de pie y orinado que rogar por ir al baño de rodillas, profesora hija de puta.

Era otro día soleado, y es aquí en donde empiezo a sospechar que el sol es el principal testigo de mis desgracias de niño, un día en que mi madre me regaló un par de centavos para ir a comprar pilas para mis juguetes en el mercadito más cercano.
Con casi 10 años de edad y dispuesto a jugar con mi carrito a control remoto todo el endemoniado día, cogí mi bicicleta BMX negra con llantas rojas, le amarre un par de globos de carnavales al chasis al lado de los rayos de la llanta para que sonara como moto, y fui en búsqueda de un par de pilas “doble A” para mi carrito.
Llegué al mercado compré mis pilas y decidí dar una vuelta para que todos escuchen mi bicimoto. Al doblar en una esquina sentí que mi bicimoto no tenía tanta potencia y era porque uno de los globos se me había reventado. Me bajé y fue en ese momento cuando todo se fue a la mierda.
Me abordó un anciano flaco, alto, desgarbado, no consigo recordar exactamente que me dijo, así como tampoco consigo recordar como lo terminé acompañando a un parque en donde me dijo… - Mira yo tengo una ex-esposa y también tengo un hijo, viven en esa casa (mientras me señalaba una en una esquina) y tengo que entregarles un dinero, pero no puedo porque su esposo me pega si me acerco, tú crees que me puedas hacer el favor de entregarles este dinero…(me enseñó un fajo de billetes minuciosamente doblado) y le dije
- Esta bien señor, voy a mi casa (que queda a 5 cuadras)dejo mi bicicleta regreso y le hago el favor (tengo a dios de testigo, en caso exista, que iba a regresar a ayudarlo)
- No hijito te vas a demorar mucho, mejor yo te espero aquí a la vueltita y le das el dinero, yo te cuido tu bicicleta. Pero por favor no te vayas a robar el dinero que es todo lo que tengo.

En ese momento pensé que no se iba a llevar mi bicicleta si es que yo tenía tanto dinero en la mano, así que fui toqué la puerta y pregunte por quien me debe haber dicho el viejo ese que pregunte.
- Aquí no vive fue la respuesta del chibolo que me abrió…

Regresé corriendo, convencido que el señor se había equivocado de casa o algo así, pero cuando regresé no había señor, y no sólo no había señor, no había bicicleta tampoco.
Corrí por las calles aledañas pero nunca más volví a ver a ese vejete mal nacido roba bicicletas aprovechador de niños buenos y cojudos, obviamente tampoco volví a ver mi bicicleta.
Regresé llorando a mi casa aferrado al fajo de billetes, cual naufrago se aferra a la orilla, y ente sollozos le conté a mi abuela que un señor se llevó mi bicicleta, pero me dejo mucho dinero. Mi abuela entre regañadientes me arrebató el fajo, lo abrió, y grande fue mi desilusión cuando vi que solo era un periódico perfectamente doblado para que se asemejara a muchos billetes juntos, grande fue mi desilusión cuando descubrí que hay gente mala.
Debo hacer un paréntesis y pedir disculpas a mi familia, a la que en ese momento les conté la historia de los pandilleros que se llevaron mi bicicleta y tiraron un bultito que parecía plata para que me distrajera, pero es que de verdad, en ese momento me sentí tan animal que cualquier historia era mejor que pasar la vergüenza que hoy siento sólo cuando me descubren viendo porno.
Nunca más volví a tener una bicicleta, y en cuanto al viejo mal nacido y ratero, el diablo (si es que existe dios) se encargará de hacerlo arder en al azufre del infierno por toda la eternidad. En caso no exista dios por lo tanto tampoco el diablo, tengo la certeza que ese espantapájaros de cabello gris y arrugado por sus malos hábitos se morirá antes que yo, si es que ya no está pudriéndose dos metros bajo tierra, viejo mal nacido.

Nuevamente un día de febrero y con el sol de testigo, salí a montar bicicleta con unos amigos de la cuadra, bicicleta que me tuve que prestar gracias a la gentil labor del viejo mal nacido, yo estrenaba nueva gorra seguramente un regalo de algún tío o familiar cercano.

Estábamos a la altura del Parque de la Amistad dispuestos a llenar de globos y talco a una infeliz que osó pasar por nuestro territorio cuando sin previo aviso uno de mis compañeros de jauría me dijo:

-Oye a ver enséñame tu gorra

Dudé en prestársela un momento porque los gorros no se prestan así no más, y mucho menos a esa edad, hasta que me dijo

- ¿No tienes piojos no?

Asumí que con esa pregunta la posibilidad de que mi compañero tuviera piojos era nula y se la presté.

Al día siguiente gracias a mi acertada decisión tenia clavado un peine azul en la cabeza con el nombre NOPUCID grabado grande con letras doradas en el medio.
Gracias a mi acertada decisión también, tuve que soportar un shampoo que hacia efecto recién en 10 minutos, un escozor de horas en la cabeza, una minuciosa peinada con un peine que me desenredaba y jalaba hasta las neuronas y un corte a cero de cabello. Maldito piojoso.

Durante el viaje de promoción en cuarto de secundaria fueron muchas las anécdotas que mis compañeros de año contarán, el día que las mujeres se pusieron el chaleco por la parte blanca en un símbolo de enojo y molestia con los hombres, el cuarto en el que se podía ver porno coincidentemente ocupado por los mas reconocidos pajeros de la promoción 2004, el supuesto incidente gay en la habitación de uno de los más varoniles de la promoción y por supuesto mi foto.

Estábamos en el restaurante ubicado arriba de Machu Picchu, se estaba terminando el buffet y a mi me dieron ganas de ir al baño porque ya no podía con el estómago, no suelo entrar a baños que no sean en casas, pero el viaje de 4 horas de regreso al hotel me hizo reconsiderar mi opción de esperar hasta llegar al hotel.

Encerrado en el baño sentí que los mas “vivos” de la promoción entraban al baño y empezaban a tomar la típica foto pendeja en el baño, para mi mala suerte, yo era el único atrapado por su estómago en ese baño, miserable baño, miserable cámara que se atrevió a asomarse por encima de la puerta y capturar no sólo un acto que es necesario para todos y desagradable de sólo comentarse, si no que además capturo parte de mi anatomía que sólo algunas desventuradas atrapadas por mi verbo, no florido pero honesto, debían ver.
Esa foto me costó ser el “punto” en muchas reuniones y/o conversaciones de promoción.
De 125 personas cual era la probabilidad que yo fuera el único infeliz que estuviera encerrado en el baño en ese momento, de 125 personas cual era la probabilidad de que sólo me vieran el miembro a míi.
Muchos se burlaron de mí, muchos me dieron muestras de apoyo (aunque nunca las necesité)
Así que como este es mi blog y escribo y hago lo que me da la gana y de seguro que no miento, por lo menos en este post, pongo a dios una vez más de testigo (en caso exista), y reto a alguno de esos pocos que decían que la tenían más grande que yo a que se tomen una foto conmigo con la condición que la foto la tome Andrea Luna y ella sea la jurado y comparen a ver si se atreven. Habladores hipócritas.

Días antes de año nuevo se venció mi membresía en el gimnasio y uno de esos chicos de ventas, de los que te renuevan la membresía se me acercó a ofrecerme no solo una nueva promoción, además me ofreció proteínas, pastillas y toda clase de polvos para subir de peso porque ahora él andaba metido en esos negocios de los polvitos mágicos.

Al ver su entusiasmo y esa sonrisa única que tiene los vendedores le dije “puede ser”, los días siguientes me tuvo podrido con esas miradas pendientes que me lanzaba al punto que tuve que acercarme a rechazar su oferta.
Me hubiese encantado decirle – Sabes que, tus ofertas me interesan un carajo y no quiero ni renovar mi membresía ni comprarte ni mierda- pero no pude y sólo atiné a mentirle, le dije que me iba a Máncora hasta después de año nuevo y que no iba a tener dinero.

Del 24 al 31 de diciembre me reventó el celular dos veces al día e incluso llamó a mi casa para renovar la membresía del gimnasio, yo sólo respondía con frases esquivas…”vuelvo en enero”, “depende de mi viejita”, “cuando regrese de viaje vemos”, “si, si regreso el 5 de enero”

Eran las 8:30 a.m. del primero de enero luego de una larga fiesta me alisté a dar una vuelta más a todo el local en busca de alguna borracha, cuando de pronto alcé la mirada y vi a ese muchacho del gimnasio, con los ojos rojos, y la camisa afuera, simulando que no me había visto, en ese momento pensé en seguir de largo y no mirarlo, pero si algo he aprendido a lo largo de estos 22 años es no deberle la mirada a nadie, así que me acerqué queriendo que la tierra me trague, pero con la frente bien en alto y lo saludé.
Me miró extrañado, y me dijo -¿Por qué me mientes?-, no le respondí, no me interesó, así como no me había interesado mentirle, le desee feliz año y me fui con la certeza de haber actuado como hombre y también de haber quedado como un mentiroso.
No debí haberle mentido, es verdad, pero tampoco debió acosarme con su sonrisa de vendedor inoportuno. Reconozco que hice mal, pero no me arrepiento, y es que de verdad si lo pienso ¿Cuál ERA LA PROBABILIDAD DE ENTRE 29 MILLONES DE PERUANOS, encontrármelo a él en una fiesta 100 kilómetros al sur?
¿Mala suerte? Yo lo llamo karma

Después de no aceptar las ofertas del vendedor, me cambié de gimnasio, uno ubicado en el óvalo de higuereta, me gustaría decir que por culpa de ese episodio tan desagradable, pero lamentablemente no fue así (aunque hubiese quedado muy bien como final para este post).

Una noche luego de salir del gimnasio a las 8 p.m. aproximadamente esperaba mi micro. Justo en el ovalo higuereta cuando vi aparecer una camioneta 4x4 idéntica a la camioneta del ahora enamorado de la chica que me movía el piso ya hace algún tiempo.
Al forzar mi vista pude visualizar el rostro del que un día fue el amor de mi vida, sentada en el asiento del copiloto, entonces repentinamente la camioneta se estacionó en una farmacia no muy lejos de donde yo estaba.
Me acerqué cautelosamente cuidando que no me viera ni ella ni él, de pronto se abrió una de las puertas y bajó él apurado, pidió algo en el mostrador de la farmacia, le sacaron una cajita morada, pagó con monedas, se subió a su nave y partió con la que alguna vez pudo ser mi novia.
Puede haber comprado un desenfriolito, pudo haber comprado un jarabe para la tos, o incluso pudo haber comprado acetona para las uñas, porque en una cajita morada que no cuesta más de 10 soles pueden haber muchas cosas, pero yo no creo eso.
En efecto esa cajita se parece mucho a la cajita de los DUREX ultra sensitive, puede que esa cajita contenga cualquier otra cosa, tal vez un Listerine en una nueva presentación que se yo, pero me gusta pensar que la chica bella, hermosa, preciosa, que no apestaba y no se tiraba pedos ni a solas, ese día retozó como loca junto a su enamorado, que por pura casualidad tiene una de esas 4x4 con la que levantas con facilidad más que sospechas.
Yo no tuve porque ver ese episodio, con mucho tiempo sin verla y ella ya en una relación formal, sospechaba que ya no era la chica inmaculada que yo quería manchar, pero no tenía porque confirmarlo y mucho menos de esa forma.
A este evento yo le llamo, “el picón”

Esto ha sido solo una muestra de algunas cosas que, para bien o para mal, me han sucedido a lo largo de mi vida, hay muchas otras, como la vez que aprendí a meterme al mar porque una amiga se metía y yo me tuve que meter para no quedar como mariconsito, la vez que le puse mucho peso a una máquina del gimnasio por un lado y se volteó toda la máquina y fui el hazmerreír del gimnasio, o la vez que una chica me dijo “me gusta estar contigo, pero no quiero tener enamorado porque aún no olvido a mi ex” y yo le creí tontamente cuando sabia que hace un tiempo atrás ella había querido estar con otro chico, o como olvidar la vez que fui con medias del colegio a una reunión de primaria y fui “el lorna” por llevar medias de colegio a una reunión social de niños.

Como dije al principio y leí por ahí, tal vez escriba más para mí que para ustedes, tal vez escriba para reír y no para llorar.

domingo 15 de noviembre de 2009

carta a dios (en caso exista)

Intangible dios, en caso existas y seas como te pinta la religión que han tratado de inculcarme durante 22 años, me he tomado la molestia de hacerte una especie de lista con algunas ideas para que las tomes en cuenta cuando pases por mi blog.

• Prefiero un condón con millones de espermas muertos que un niño con hambre.
• Prefiero una pastilla del día siguiente que otro niño con hambre.
• Prefiero cualquier método anticonceptivo que tener que entregarle un niño indefenso a la iglesia.
• Abortar es la solución a muchos problemas, si no quieres que maten a no nacidos no hagas que nazcan más mal nacidos violadores y de ahí conversamos.
• Deberías cambiar tu política porque si sigues así y sin dar la cara la humanidad se va cansar de ti, prueba con Facebook.
• Si somos hechos a tu imagen y semejanza que son los extraterrestres, ¿ellos también son tus hijos? puede sonar estúpido pero si hay gente que cree en ti porque yo no puedo creer en ellos.
• Quién me asegura que tu hijo murió por nosotros y no porque fue tan huevón de dejarse atrapar.
• Quién me asegura que tu hijo existió
• Cómo esperas que el matrimonio sea para siempre si quieres que las parejas tengan relaciones sólo después del matrimonio.
• En un acto de buena fe tengo relaciones prematrimoniales para no tener que cagarte dos veces.
• Adán y Eva tiraban como locos y nunca se casaron.
• ¿Adán y Eva iban a misa?
• Adán y Eva no aparecen en la teoría de la evolución de las especies de Darwin.
• Adán y Eva tal vez fueron asutralopitecus o algo así, sería la única explicación lógica.
• ¿Llegas a todas partes?

• Espero no merecer el infierno por escribir dios con minúscula.
• Si todos tenemos un plan en que pensaste cuando hiciste el plan de Hitler por mencionar sólo uno
• Yo dudo de ti, que parte del infierno me merezco.
• Como dijo Homero Simpson que tal si eres el dios equivocado y cada que la gente va a misa sólo logra enojar más al verdadero dios.
• En mi opinión para asegurarnos el cielo deberíamos hacerte un templo con un buda crucificado y con dirección a la Meca, tal vez así por casualidad adoremos al dios correcto.
• La Biblia es el libro escrito por el hombre más creativo que existe y existirá.
• ¿De verdad pensaste que m iba a tragar el cuento del espíritu santo sobre María?
• Porqué no mandas a otro de tus familiares para que se pasee haciendo milagros por el neoplásicas.
• Jesús debería convertir mi agua en cerveza de cuando en cuando.
• Hay homosexuales que son mejores personas que muchos heterosexuales creyentes y aún así tu iglesia se niega a recibirlos.
• El primer, segundo y tercer mandamiento te salieron mal ¿no?, porque desde el cuarto te salieron mejor.
• Gracias ala inteligencia que me diste puedo deducir que debo obviar los tres primero mandamientos.
• En el sexto y noveno mandamiento el término “impuro” es muy ambiguo.
• En cuanto al noveno mandamiento... te apuesto que si te pongo a Megan Fox desnuda te vas a la mierda.
• ¿Por qué dios esta en masculino?
• Libre albedrío es la excusa para que aquellos que creen en ti te sigan creyendo perfecto.


En caso existas y llegues a leer esta línea agradeceré me respondas si este post me hace merecedor de una beca en el infierno durante toda la eternidad, por otra parte, recordarás que Tomás dijo “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré." Entonces si esa vez tu hijo tuvo la delicadesa de dejar que Tomás le meta el dedo para que crea, que te parece si me lo mandas a mi para meterele el dedo también y asi hacerme creyente.
Atte. 2 litros

lunes 19 de octubre de 2009

18 de octubre


Envidia es lo que siento cuando leo blogs en los que el autor dedica párrafos enteros a la amada de turno, al amor de su vida, o a la bella desconocida del micro. Envidio esa falta de vergüenza que tienen algunos para confesar, para hacer pública su situación sentimental o su admiración “secreta” hacia alguna bella tentación de labios rojos.

Pocas veces he escrito sobre mujeres, mejor dicho, pocas veces he escrito sobre mujeres que me interesan y las veces que lo he hecho se ha quedado en un documento de Word extraviado en el disco duro de mi computadora o en algún libro de primaria celosamente guardado en algún rincón de mi cuarto.

Curiosamente hoy llegué a mi casa y de casualidad encontré uno de esos archivos “extraviados”, curiosamente hoy lo abrí y lo leí, curiosamente hoy me di cuenta de porqué no hago público el contenido de esas páginas.
Apestan…me da vergüenza leer lo que escribí en algún momento, lo que sentí en algún momento, me da vergüenza escribir esta línea.

Sin embargo, gracias a esa casual e incómoda lectura ha sido posible rescatar algunos detalles de mi vida que creo merecen ser contados de tal forma que al ser leídos arranquen sonrisas y no provoquen pena o compasión, tan sólo un breve vistazo a lo que yo considero digno de mofa.

Hoy, esta fecha en particular, desde siempre ha debido ser importante en mi vida, pero no ha sido así. Hoy es importante desde que me enteré que además de ser el cumpleaños de mi hermana es el cumpleaños de la chica que adornó mis sueños durante mi niñez.
¡Una niña hermosa! Y no exagero, una niña que me hizo caso justamente por eso, por que era niña y no sabía lo que hacía. Una niña que a medida que crecía se hacia más bonita y yo un niño que a medida que crecía se hacia mas feito (por lo menos hasta los 17).

Dejó de ser niña…lo que la llevó a ser más conciente de sus actos y en consecuencia a dejar de hacerme caso.
Esa niña fue mi gran ilusión de niño, esa niña era mi curso favorito, un motivo más para ir al colegio, un curso más que desaprobaría también… y con roche.

Años más tarde llegaría “la nueva”, chica de vista horizontal y voz de niña, chica por la cual me gané más de una pelea, chica que el día que le iba a declara mi amor incondicional me confesó que tenía enamorado…

Nunca… (repito)… nunca he tenido enamorada, considero que agarrar con alguien, tirar con alguien o estar con alguien menos de cuatro meses no califica como “enamorados”. Todo lo antes mencionado para mí es crecer y conocer tu cuerpo (y el de otros) en el proceso.

Volviendo al tema… luego del episodio de la chica de mirada horizontal, mi suerte con las mujeres mejoró notablemente y fue a los 17 años que descubrí que no hace falta una enamorada para hacer lo que hacen los enamorados, solo hace falta una amiga cinco años mayor y un día de aburrimiento.

A los 17 también, fue que estuve en una academia san isidrina preparándome para ingresar a la universidad. Ahí fue que conocí a la chica de los ojos grandes y el perfume caliente.
Al principio evitaba hablar con ella porque me aburría, me separaba de mis amigos durante el recreo, hasta que un día me di cuenta que era necesario verla.
Por las tardes la acompañaba a su casa cualquier excusa era buena para estar con ella estudiar, comer, conversar, hasta barrer con ella era placentero.

Una noche miraflorina le confesé mis más ocultos y sinceros sentimientos...ella… ella lloró, aún no entiendo porque lloró, pero lloró. Lloró negando con la cabeza y entendí que me quería, de verdad me quería…como amigo me quería, bien lejos también me quería.
Un tiempo después me di con la sorpresa que la mujer de ojos grandes y perfume caliente estaba con alguien, alguien que yo conocía, alguien que era mi amiga, si alguien que era mi amiga, alguien que era mujer y que casualmente yo me quería agarrar hace ya algún tiempo.

Entre a la universidad y por una de esas casualidades de la vida conocí a una amiga de mi mejor amigo, una pequeña criatura que no me sorprendió a primera vista, que no me sorprendió hasta que nos besamos bajo la sombra del árbol de su casa, que no me sorprendió hasta que me di cuenta que me gustaba.
Sin querer empezamos a salir, y sin querer me involucré más de lo que debía.
¿Por qué más de lo que debía?
Porque sin querer también, fue que se agarró a media fiesta mientras yo dormía.

Hasta que apareció “la chica de rosado que en realidad era celeste”
Ya la había visto en el gimnasio, pero fue con ese polo celeste (que por el alcohol describí como rosado) ese maquillaje fiestero y ese jean apretado que caí orate a sus pies.
No hay mucho que contar de esta chica de rosado que en realidad era celeste, no es una belleza, no sé si tendrá una personalidad arrolladora, no sé si sabe que muero por ella.
Sólo sé que cualquier inocente excusa es buena para pasar por su casa, que por ella me quedaba dos horas más en el gimnasio, que por ella me quedo sin palabras cuando me dice “nos turnamos la maquina”, que por ella me pasé los últimos dos años mirando la puerta de vidrio del gimnasio esperando verla llegar, que por ella moví mar cielo y tierra tratando de encontrar un amigo en común que me la presentara…y cuando encontré uno que la conocía, fue por ella que empecé a creer que cada vez hay menos mujeres disponibles y más hombres heterosexuales como yo sin suerte.

Dudo que sea casualidad que hace un año exactamente, un 18 de octubre como hoy, escribiera cinco páginas de Word sobre “la chica del río”. Otra pequeña criatura que con poco esfuerzo se volvió lo más fuerte que he sentido hasta el momento. ¿Amor? No eso no era amor eso era… era fuerte, pero no era amor.
De ella hay mucho que contar, demasiado creo, de ella solo diré que es posible hablar ocho horas seguidas por teléfono sin aburrirse, usar un volkswagen escarabajo como testigo de un amanecer gris en lima, usar el Messenger como mejor amigo y lo más extraño de todo y resaltante es que por ella, aguantar un gas intestinal durante horas fue un placer y no una tortura.

Hoy vi a la “allegada” siempre la he conocido y nunca le había prestado atención.
La vi en una fiesta, y no pude dejar de mirarla en toda la noche, tan simple como eso. De alguna manera terminé hablando con ella casi a diario, de alguna manera yo propicié eso.
Hoy la vi y provocó en mi eso que sólo las importantes provocan, me provocó nervios, sólo estar sentado a su lado me dio nervios.
Hoy la vi y trate de interpretar mensajes corporales, hoy confundí su sonrisa con camelo, hoy me desesperé al no descifrar nada.

Si la suerte me es esquiva como suele serlo con las “importantes”, la “allegada” no sólo terminará siendo lesbiana, lo más probable es que su religión no sea compatible con mi agnosticismo o que en el colmo de la sin suerte, su familia sea racista y la deshereden por andar conmigo.
Si la suerte me es esquiva…

No todo esta dicho aquí, si me preguntan que tal me ha ido con las mujeres en 22 años respondería que me ha ido mejor de lo que esperaba.
Según una de las protagonistas de esta novela la gente se enajena cuando se enamora.
Tengo 22 años y tengo la suerte (irónicamente) de decir que nunca me he enamorado, que quiero hacerlo pero que sigo con suerte.

martes 28 de julio de 2009

Una caminata por Fiestas Patrias


28 de Julio de 2009, 3:30 AM
Salgo de algún lugar cercano al Wong de República de Panamá con Benavides.
Noche, o más bien, madrugada de fiestas patrias, madrugada lluviosa, solitaria, bohemia, nostálgica.

Decido caminar con la lluvia de testigo, llegar hasta donde mis pensamientos o el hambre me lo permitan.
Fiestas patrias, hace algunas semanas las había pensado de otra forma, en algún hotel piurano, rodeado de amigos, con sabor a sal en la boca, arena en la ropa interior, más oscuro de lo que ya soy y con una considerable cantidad de alcohol en la sangre.

¿Amigos? Realmente soy afortunado, tengo amigos, verdaderos amigos. ¿Por qué solo me acompaña la noche y la lluvia? Porque así se dio…
Entro a un grifo muerto de hambre, saco las manos de los bolsillos y me quito la capucha para que no me piensen ladrón, debo reconocer que me gusta la reacción de la gente cuando entro haciendo todo lo contrario. Mi primer objetivo es un enrollado de carne, pero ya llevo media hora caminando y busco una gaseosa.
Compro una Fanta, busco el enrollado de carne, me alcanza para ambas cosas y un buen regateo de taxi…Posición actual: grifo enfrente del antiguo rancho.

Sólo me compro la Fanta, salgo, me pongo la capucha, termino la Fanta en un par de minutos, meto las manos en los bolsillos porque me parece más conveniente parecer ladrón en la calle que en el grifo, a pesar que los serenazgos disminuyan la velocidad al pasar por mi lado, además me cago de frío.

Sigo caminando, paso por un hostal muy simpático, le pregunto al vigilante el precio de la habitación más barata, le agradezco, nos reímos , tomo en cuenta el precio…algo caro a mi parecer, pero ya habrá alguien que lo valga.. si quiera por una noche.

Me cae un gotón de lluvia en la nariz, por inercia levanto la mirada y caigo en cuenta de algo en lo que nunca había puesto atención…las luces de los postes son anaranjadas… ¿Por qué las luces de los postes son anaranjadas? Pienso y llego a la conclusión que es por la neblina, luz anaranjada mejora la visión en neblina supongo. Satisfecho por mi perspicacia continúo mi camino guiado por el sanguchón campesino que se acerca cada vez más.

Cruzo el óvalo de higuereta, un carro pasa justo delante mío (Nissan Altima 2004) cuyo conductor de unos 35 años me mira atentamente, le debo haber parecido conocido, pienso.

Debo reconocer que camino rápido, sigo caminando, 5 o 6 minutos más tarde sobrepara un carro a la altura del puente peatonal de Benavides…es el mismo Nissan que vi unas cuadras atrás. Me acerco cautelosamente guardando distancia pero convencido que el conductor está perdido y necesita alguna clase de ayuda.
-¿Quieres dar una vuelta? Me dice el desconocido conductor. En un lapso de segundo, calculo la edad del conductor, me fijo en la placa, concluyo categóricamente que es gay y que además le gustan los negros. En el lapso restante me decido a mandarlo a la mierda. Mi cerebro manda una orden a los músculos de la boca para que la abran, en seguida…me cago de risa y sigo avanzando por Benavides.
Recordando, me pregunto que estará haciendo la ultima chica que me gustó…me respondo a mi mismo y me digo resignado pero divertido…”Probablemente en este momento esa chica este en un hostal limeño tirando desenfrenadamente con su enamorado”, me rio de mi suerte.

Benavides: Chifa Choy Tac
Han pasado escasos minutos desde aquella propuesta indecente. Un Nissa Altima se acerca de nuevamente, pienso…”que necio este huevón, le rompo la luna”
Alistándome para realizar algún acto vandálico y correr despavorido…el auto sobrepara y el mismo conductor me dice…”¿No te animas?” Por alguna extraña razón y en un tiempo casi imperceptible mi deseo de destruirle el carro se transforma rápidamente en una risa burlona, risa que no puedo evitar. Desconocido conductor de un Nissan Altima acelera y se marcha.

Mientras se acerca cada vez más el sanguchón campesino no puedo evitar continuar riéndome y es que de verdad… ¿Hay gente tan arrecha? ¿Tan desesperada?... Obviamente si.
Luego de reírme a solas por un buen rato caigo en cuenta de lo que realmente ha sucedido, me siento asqueado, asqueado pero realmente divertido, asqueado pero de alguna extraña forma halagado.

Mi padre siempre me dice que me va pasar algo malo si sigo caminando de noche por la peligrosa Lima, hoy me pudo haber pasado algo, no me pasó, soy conciente de todos los peligros que hay, irresponsablemente, en el fondo…eso es lo que me gusta.

Caminos del Inca con Benavides. Ya no hay hambre, me desvío y paso a propósito por la calle de la chica que me gusta ahora, un amor platónico y que quiere dejar de ser platónico también ¿Para qué paso por aquí? -Es lo que me pregunto cada vez que me desvío por aquí a propósito, obviamente nunca he podido responderme eso.

Bielich con Caminos del Inca.
Al frente de mi vereda, cruzando la pista veo una figura femenina, alta, aparentemente simpática, en resumen…tiene buen lejos. La miro, me mira…trato de verle el trasero sin que se de cuenta…me mira de nuevo – Debe pensar que le voy a robar o que estoy drogado. Me silba, se acerca y le pregunto - ¿Debería conocerte? (A su vez noto que de lejos estaba mejor)
Con síntomas de haber consumido alcohol me pide cambio de 5 soles y me cuenta que no sacó llave y necesita llamar por teléfono, le presto mi celular con la esperanza que quede grabado en la memoria del teléfono de quien sea que llame y me llame al día siguiente para ofrecerme conocernos mejor… no creo que lo haga… en efecto no lo hará.

Cuadra 27 de Caminos del Inca.
Esta vez no es un serenazgo el que sobrepara, es un taxi, me he arriesgado lo suficiente por hoy, mi 28 de Julio si que ha sido diferente o por lo menos así ha empezado. Le doy la dirección de mi casa al taxista, 6 soles me dice, quedamos en 5, me subo solamente alentado por el consejo de mi padre, debo reconocer que cuando me dice que los alrededores de mi casa no son muy sanos, tiene razón.
Le cuento al taxista la aventura que he tenido, conversar con los taxistas me parece enriquecedor, se ríe, me cuenta la historia de “la tía” (así le dice el) que le ofreció 15 soles y un “regalito” hasta el cono norte propuesta que el aceptó. Desde ese momento le dejo de creer el 70% de lo que me cuenta, me deja en mi casa, entro, saludo a mi perra (animal), entro a mi cuarto, decido escribir algo para mi remedo de blog y me dejo llevar…

miércoles 22 de julio de 2009

Facebook: reviviendo viejas costumbres

Ciertamente enviar una carta por correo o tener un álbum (físico) de fotos, por poner un par de ejemplos, conlleva una serie de trámites que antes eran usuales y necesarios, sin embargo, hoy todos esos trámites como por ejemplo revelar un rollo, pueden resultar tediosos y hasta a veces burocráticos teniendo en cuenta, la facilidad y velocidad de enviar y recibir información conb la que contamos hoy.

Primero fue el celular, bendito aparatito que nos permitió estar permanentemente comunicados. Luego ,con la llegada del Internet, llegó el e-mail que rápidamente desplazo a la carta. Ya no había que esperar meses para leer una carta y visitar la página de alguna empresa, resultaba mucho más sencillo que consultar por teléfono o ir hasta la empresa. Fue entonces que a ritmo acelerado hicimos del Internet una necesidad, adaptándolo a nuestros gustos e intereses.

Empezaron a surgir páginas dedicadas a casi cualquier cosa, blogs, juegos, videos, deportes… un sinfín de información a solo un clic de distancia y de manera inmediata. Sin embargo, era y sigue siendo complicado aún, administrar todo esa información proveniente de tantos lugares diferentes y es ahí donde entra Facebook.

En mi travesía por Internet en búsqueda de información para este artículo descubrí que muchas personas creen que el éxito de Facebook radica en que es una herramienta novedosa que te permite realizar muchas actividades en un solo sitio y casi al mismo tiempo, la verdad es que lo único que ha hecho es integrar por defecto las actividades o herramientas más populares de la red, con el plus de poder integrar incluso más y manejarlas a tu antojo.

Sin duda alguna el principal atractivo de esta página es la posibilidad de compartir y poder ver comentarios, fotos, en torno a una red social que el usuario escoge. Esta red suele estar comprendida en su mayoría por familiares, amigos y conocidos.
Ahora ¿Por qué el éxito de esta página se debe en su gran mayoría a fisgonear en la vida de otros y que lo hagan en la nuestra?
Muchos podrán decir que Facebook nos permite meter las narices como nunca lo habíamos hecho en la vida de nuestros cercanos o alimentar nuestro ego con “buenas” fotos nuestras, pero en mi opinión lo único que hace es acelerarnos y facilitarnos el proceso.

Cual es la diferencia de tener en la sala una foto con la toga de recién graduado para que la vea la familia o en la foto principal de Facebook una en la que muestras tus generosos atributos físicos con el propósito que genere cierta aceptación y reconocimiento por el sexo opuesto. En ambos casos estas presumiendo algo, la diferencia es la forma en que lo haces. Facebook nos permite fisgonear en otras vidas y engrandecer nuestro ego de una manera “masiva” y bien dirigida pero no es nada nuevo.

¿Por qué tanta gente tiene Facebook es tal la necesidad de figurar y chismosear?
Más que eso yo diría que es la necesidad de estar a la moda. Hace un tiempo la moda fue el hi5, similar al Facebook pero con muchas carencias. Yo tengo hi5 y debo reconocer que si no lo uso es porque nadie lo usa, uso el Facebook porque todos lo usan. Usarlo me mantiene en vigencia por lo menos con mi entorno social.

La vida acelerada que llevamos hoy en día, nos hace recurrir a cosas simples y rápidas para minimizar el tiempo y acortar distancias, Facebook cumple los requisitos y se ajusta perfectamente al ritmo de vida de hoy, nos acerca de alguna manera a la gente que nos rodea, pero no es más que una herramienta que nos ha modernizado viejas costumbres como las de colocar fotos en la sala, o enterarse de la vida del vecino saliendo por la ventana, incluso es una herramienta más eficaz para intentar figurar y al hacerlo no parecer tan obvio.

jueves 11 de junio de 2009

Desde que te perdí

Desde que te perdí
Camino por la calle
Y soy mucho más feliz

Desde que te perdí
Duermo en los caminos
Las horas se me acortan
Me sonríe el bolsillo

Desde que te perdí
Se redujeron los dominios
Conquistar se complicó
Hay un vacío en la habitación

Desde que te perdí
He recuperado mi libertad
Voy a donde quiera sin preguntar
Y puedo beber a voluntad

Desde que te perdí he dejado de discutir por ti
Desde que te perdí no hago otra cosa que pensar en ti

Desde que te perdí
Escucho que se quejan de ti
Que los paseos no son lo mismo sin mí
Aun así eres mucho más feliz

Desde que te perdí
He buscado un reemplazo por ahí
Que se parezca a ti
Que sea únicamente para mí

Desde que te perdí
Desde que te vendí
Desde que me perdiste

Letra: Christopher Coronado / Música: Sebastian Castillo

viernes 26 de septiembre de 2008

la gran muralla


Cuando era adolescente vivía en casa de mis padres, conmigo compartían la casa mis dos hermanas mayores, mi abuela y dos perros. Se puede decir que yo vivía apartada de todos porque mi única tarea en la casa era permanecer en mi cuarto encerrada o en el jardín trasero apoyada contra la cerca blanca, leyendo, escribiendo, comiendo, y en ocasiones conversando por teléfono ahí mismo para que ninguno de mis familiares, por accidente se quede escuchando cada palabra pronunciada por mi durante una hora.

Esa era mi rutina, cuidaba celosamente mi territorio verde y la gran muralla blanca que sostenía mi espalda en los momentos más cansados, sólo cuando salía de mi casa con algún tonto pretexto, dejaba mis dominios, pero no sin antes delegarle el cuidado a mis dos serviles sabuesos, Mamut y Rino, un par de beagles que mi abuela gentilmente me regaló por mi cumpleaños.

Una noche regresé de la universidad cansada de haber estado en clase todo el día, aunque el cansancio tal vez se debía a las horas que pasé bailando en una casa frente a la universidad o por las cervezas que me dió un chico que definitivamente tenia alguna clase de interés en mi, aparte de su interés por embriagarme claro.
Como siempre esa noche solamente pasé por la cocina para comer un plátano y de esa manera poder mitigar el intenso olor a alcohol que expulsaba mi organismo cual fuga de gas. Pasé por la sala y vi a mi abuela sentada en el sillón completamente dormida, me acerque a despertarla, pero decidí dejarla ahorrando vida unas horas más hasta que otra persona o los ladridos de Mamut y Rino la despertaran.
Sentada ya en el jardín y apoyada en la cerca, caí en cuenta que el alcohol esa noche me tenía adormecida…no podía hacer nada, fue entonces que recordé que conocía a todas las personas cuyas casas colindaban con la mía, menos una, la casa que estaba justo detrás de la mía, detrás de la cerca.

Al día siguiente sin saber que esperar, empecé a tocar la cerca cual puerta, y para mi sorpresa hubo respuesta.
-Hola- escuche del otro lado, era un hombre.
Me presenté y el hizo lo mismo,
-Pedro Cerna Inmaculada, mucho gusto-
Nombre extraño me dije, esos apellidos...por algo debe ser, será de una familia importante tal vez.

Empezamos a conversar esporádicamente, siempre era yo la que lo saludaba, parecía que él no quería mostrar interés en mi o simplemente se quería dar su lugar. Hubo un día que ninguno de los dos tuvo algo que hacer, cada uno se sentó de su lado de la cerca y empezamos a conversar como nunca, ese día hablamos horas, hablamos de nada, pero hablamos horas, casi hasta el amanecer.
Desde ese día, como el mismo me dijo, nos dimos cuenta que era agradable desperdiciar nuestro tiempo juntos, sin conocernos, sin tener ninguna clase de compromiso.

Yo sabía que Pedro vivía solo a la espalda de mi casa, pero nunca me intereso irlo a buscar, ni el a mí. Nos hicimos amigos, nos contábamos de todo, yo con mayor facilidad porque él era el hombre más reservado que había conocido en mi corta vida, y había que sacarle todo con cucharita. La cerca del jardín era nuestro único medio de comunicación, físicamente solo conocía su ojo, lo vi algunas veces a través de un agujero que había en la cerca por donde él algunas veces trataba de mirar hacia mi casa y a veces por el movimiento veía partes de su cara, naturalmente la curiosidad por ver el resto se iba acrecentando.

Llegó un momento en que me preocupé en conocerlo más seriamente, empecé a indagar de a pocos. Si antes conversar con él, sobre él, era difícil...ahora era casi imposible. Pensé que la cerca era lo que le impedía soltarse conmigo, porque a pesar del tiempo seguíamos siendo dos desconocidos. Hice todo lo posible por seguir su ritmo, si de cinco caminos tenía que escoger el más largo para saber algo más de él, tomaba el más largo sin pensarlo. Para mi Pedro no tenía sexo me había olvidado que era hombre y seguramente él que yo era mujer, era un ente simplemente eso, no cabía la posibilidad de sentir atracción alguna por ninguno de los dos lados, hasta que un día una amiga me recordó que él no era solo un ente.

Como siempre soy la última en darse cuenta de las cosas, después de un año cuatro meses de hablar ininterrumpidamente a una cerca de distancia, gracias a mi amiga caí en cuenta que ese ente llamado Pedro ya no era percibido por mi como solo un amigo, inconcientemente le di más importancia de la que debí darle y de postre me acordé que el era hombre y yo mujer.

Desde ese día, me dedique a averiguar, como amiga, su punto de vista. Para Pedro amistad era amistad, y si él ya era amigo de alguien, no podía sentir nada más que un gran afecto casi fraternal por esa persona…en pocas palabras, yo estaba fuera del juego. Durante tres meses más me dediqué a tragarme las conversaciones de las chicas que le atraían, de las veces que salía, veía a alguna chica y con la mirada le decía cosas que a mi me hubiera gustado que me diga si quiera por fax. No me quejo puse por encima de todo nuestra amistad y aunque jodía, era lo que yo había escogido.

Un año siete meses pasó desde que toqué la reja hasta que finalmente lo vi en una discoteca, reconocí y junte todas las partes de su cara que había visto desordenadas a través del agujero de la cerca, él estaba con un amigo alto, delgado, me llamo más la atención que Pedro, no voy a negar que Pedro era muy agradable a la vista, pero así pasó. Conversamos con la incomodidad natural de dos desconocidos que esperan que lo vivído antes sea igual al presente.

Así fue que desde ese día empezamos a salir, esporádicamente, las conversaciones hasta el amanecer ahora eran cara a cara, pero mientras el estaba conmigo yo lo veía, lo trataba, y hacia que se sienta únicamente como un amigo más, además el nunca me dio indicios de nada más que una gran amistad. Cada vez que me dejaba en mi casa me quedaba viendo como él arrancaba el carro y se iba, nunca volteó, ni siquiera por el ruido de la puerta, simplemente se iba.

Durante una de las muchas salidas que tuvimos, noté que no era la cerca lo que le impedía hablar demasiado de él o conocerlo de verdad, era otra clase de obstáculo, era una muralla que pocos privilegiados podían pasar, una muralla que llevaba consigo desde siempre, la misma que le permitía ver y analizar a todos desde lo más alto, y lo suficientemente alta como para no dejar que nadie que él no quisiera la pasara.
Al darme cuenta de todo esto, lo conversamos, seguí haciendo lo imposible para que me deje subir por lo menos a ver desde arriba como era el otro lado, pero no tuve mayor éxito.

Llegué al punto de no querer escalar más, con todas las ganas pero sin ayuda simplemente abandoné, quería que todo se acabara, así que le pregunté, si el día que tuviera una chica en el puesto al que yo he aspirado (sin que sepa que yo aspiro a ese puesto) desde que me acordé que éramos hombre y mujer, la dejaría pasar al otro lado…y me dijo que si, pero que la muralla para esa futura persona iba a ser diez veces más alta, ¿Más alta que la mía? ¿Más larga que un año y medio? Lo dudo, no reprocho nada, al final somos amigos, pero una muralla tan descomunal como la mía no existe.

Sin ayuda y sin ganas empecé el gran descenso, con un sinsabor a cuestas, guiada por mi orgullo que permanece intacto tan intacto como siempre, con la certeza que algún día me alcanzará en el descenso, tal vez para subir de nuevo o talvez para bajar más rápido. Aún tengo sol para seguir otros pasos, aún tengo murallas por escalar, no mejores, pero si diferentes es probable que me caiga pero si lo hago será como un ave de presa.